EL CONEJO Y EL LEÓN

Augusto Monterroso




Un celebre Psicoanalista se encontró cierto día en medio de la Selva, semiperdido.
Con la fuerza que dan el instinto y el afán de investigación logró fácilmente subirse a un altísimo árbol, desde el cual pudo observar a su antojo no sólo la lenta puesta del sol sino además la vida y costumbres de algunos animales, que comparó una y otra vez con las de los humanos.
Al caer la tarde vio aparecer, por un lado, al Conejo; por otro, al León.
En un principio no sucedió nada digno de mencionarse, pero poco después ambos animales sintieron sus respectivas presencias y, cuando toparon el uno con el otro, cada cual reaccionó como lo había venido haciendo desde que el hombre era hombre.
El León estremeció la Selva con sus rugidos, sacudió la melena majestuosamente como era su costumbre y hendió el aire con sus garras enormes; por su parte, el Conejo respiró con mayor celeridad, vio un instante a los ojos del León, dio media vuelta y se alejó corriendo.
De regreso a la ciudad el celebre Psicoanalista publicó cum laude su famoso tratado en que demuestra que el León es el animal más infantil y cobarde de la Selva, y el Conejo el más valiente y maduro: el León ruge y hace gestos y amenaza al universo movido por el miedo; el Conejo advierte esto, conoce su propia fuerza, y se retira antes de perder la paciencia y acabar con aquel ser extravagante y fuera de sí, al que comprende y que después de todo no le ha hecho nada.

COMPROMISO


Un muchacho entro con paso firme a la joyería y pidió que le mostrarán el mejor anillo de compromiso que tuviera.
El joyero le presentó uno. La hermosa piedra solitaria brillaba como un diminuto sol resplandeciente. El muchacho contempló el anillo y con una sonrisa lo aprobó. Preguntó luego el precio y se dispuso a pagarlo.
¿Se va usted a casar pronto? – Le preguntó el joyero. No! – respondió el muchacho – Ni siquiera tengo novia.
La muda sorpresa del joyero divirtió al comprador. Es para mí mamá – dijo el muchacho.
Cuando yo iba a nacer estuvo sola; alguien le aconsejó que me matara antes de que naciera, así se evitaría problemas. Pero ella se negó y me dió el don de la vida. Y tuvo muchos problemas. Muchos. Fue padre y madre para mí, y fue amiga y hermana, y fue mi maestra. Me hizo ser lo que soy.
Ahora que puedo le compro este anillo de compromiso.
Ella nunca tuvo uno. Yo se lo doy como promesa de que si ella hizo todo por mí, ahora yo haré todo por ella.
Quizás después entregue otro anillo de compromiso.
Pero será el segundo.
El joyero no dijo nada. Solamente ordenó a su cajera que hiciera al muchacho el descuento aquel que se hacia nada más a los clientes importantes.

¿QUÉ TE HACE FELIZ?





La felicidad se alcanza cuando te das cuenta de las cosas pequeñas que tienes a tu alrededor. De hecho la felicidad es la suma de esos pequeños momentos cuando compartes al lado de tu familia, tus amigos, de esa personita a la que quieres, cuando te dejas de quejar así sea difícil disfrutar el presente. La felicidad está no en esperar que le sirvan sino en servir a los demás. ¿y a ti qué o quién te hace feliz? Comparte uno de esos tantos momentos que te hayan hecho te hagan feliz.

¿DEBE RENUNCIAR?





El sábado, el director técnico de la selección de Colombia, le pegó a una mujer en un bar del norte de la ciudad. Todo esto ha generado una polémica sobre el maltrato a la mujer y qué se debe hacer en esos casos y más cuando es una figura pública como lo es el entrenador. Numerosos sectores de la ciudad han levantado su voz de protesta por el hecho y han exigido la renuncia del director técnico por ser algo que no se puede tolerar, mientras que otros sectores han dicho que la vida personal del Bolillo Gómez no tiene que ver con su profesión y que por lo tanto no debe renunciar.

Tú que piensas, ¿debe renunciar sí o no? 

JOE, EL SONERO QUE SE MARCHÓ


El pasado martes 26 de julio murió el cantante y compositor Álvaro José Arroyo González (el sonero de América) a sus escasos 55 años, más conocido en el mundo artístico como el “Joe Arroyo”. Falleció en Barranquilla por una serie de complicaciones cardiacas, respiratorias y renales. 

Nació en Cartagena el 1 de noviembre de 1955. Luego de tener que vivir en pobreza debido al abandono de su padre, logró como dice en alguna de sus canciones “alcanzar la fama”. Ponía su cabeza dentro de un balde y se visualizaba cantándole a grandes multitudes, como lo diría el mismo en una entrevista al evocar una cita bíblica él llamó “las cosas que no son como si fuesen”. Debido a su talento, a sus 17 años entra a formar parte de la orquesta de Fruko y sus Tesos, en la que cosecharía éxitos tan importantes dentro de su carrera como “El ausente” y “Tanía”, canción dedicada a su primera hija y quien moriría 26 años después a causa de un problema respiratorio. También tocaría con orquestas como la de Pacho Galán, los Latin Brothers, Los líderes, Los Titanes.




Su canción más reconocida es “La Rebelión” cuyo mensaje nos recuerda el maltrato que sufrieron nuestros antepasados a mano de los españoles y que en el fondo evocaba tristemente las golpizas que su propio padre le daba a su mamá. 
Tristemente, su muerte es una gran pérdida para la música colombiana, ya que era uno de sus más fieles exponentes. Dios lo tenga en su gloria. 

Prisioneros de la Red · ELPAÍS.com


COLOMBIA, OAJLÁ ALGÚN DÍA SEAS VERDADERAMENTE LIBRE




"Bienaventurada la gente de que Jehová es su Dios; El 

pueblo á quien escogió por heredad para sí."
Salmo 33:12



Cada mañana que sale el sol y tu rostro se ilumina
Puedo apreciarte ante mí como un atlas.
Y pienso que bella es mi patria.
Grande te sueño, te sueño grande, como escribiera Dario;
Y es que más fuerte y más grande serías sin todos los que te han herido.

CORO:
Tu vida y tu historia es la mía y en mi alma  ya está escrita.
Cada llanto, cada risa, cada tristeza y cada alegría.
El tiempo ha pasado y es obvio que los dos hemos cambiado,
Y aunque te prefiero cómo eras, tal como estás yo te sigo amando.


Cosas tan simples, recuerdos tan gratos, es mucho lo que tú me has dado
Grande te sueño, te sueño grande, como escribiera Dario;
Y es que más fuerte y más grande serías sin todos los que te han herido.